jueves, 5 de diciembre de 2013

DIOSAS DEL OLIMPO, LOS ARQUETIPOS FEMENINOS

En la mitología se descubre  el escenario de las relaciones hombre-mujer entre los romanos  y las  imágenes arquetípicas de la existencia femenina. 

Juno es la reina de los dioses y la más compleja. Es la diosa protectora de Roma y del Imperio. Se la representa como una mujer madura casada con su hermano Júpiter: los dos, son dioses de la fertilidad. Como hermana de su marido, es su igual, y nunca es totalmente subyugada, pero debe permanecer fiel, sufriendo incesantemente sus infidelidades.  Junto a Júpiter y Minerva forman la Triada Capitolina.


Minerva está asociada a las labores femeninas y a la fertilidad del olivo, pero muchos de sus atributos han estado tradicionalmente relacionados con los hombres: armada, guerrera y  diosa de la sabiduría.  Arquetipo de mujer masculina, consigue su éxito  a costa de negar su propia feminidad y sexualidad: es la diosa virgen nacida de un hombre, Júpiter.

Diana, la  cazadora diestra en el uso del arco. Emplea su tiempo entre la montaña y los bosques, junto a los animales salvajes, lejos de la compañía de hombres y dioses. Se relaciona con las mujeres, especialmente en los aspectos físicos de sus ciclos vitales, incluyendo la menstruación, crianza de los niños y muerte: cuando moría una mujer de manera súbita, solía decirse que había sido herida por la diosa.  Su permanente no conexión con un hombre a través de una relación monógama, es la piedra clave de su independencia.

Vesta, hermana de Júpiter, es la tercera diosa virginal del Olimpo. Arquetipo de la solterona, prefiere la paz del corazón a los tumultuosos banquetes y los enredos amorosos de los otros habitantes del Olimpo.  A menudo, se la representa como una llama viviente, presidiendo el fuego del hogar.


Venus es la belleza física, el amor sexual y la fertilidad. Como Atenea, nació de un hombre. Su origen, que se encuentra en  los órganos sexuales y el mar, a modo de fluido amniótico, coloca su figura como símbolo de la fertilidad. Buena parte de su seducción, se basa en su carácter frívolo y engañoso, lo que para los romanos constituye la esencia del atractivo sexual en las mujeres. Siendo  la más bella, se casó con el más feo de los inmortales, el cojo Vulcano, lo que le dio una excusa para su infidelidad marital. De todas las diosas, solamente Venus fue adúltera, una indiscreción considerada escasamente censurable en una diosa del amor que se consagra a las prostitutas.

Imágenes:

Juno. Tuvo tres hijos con Júpiter: Marte, Vulcano y Lucina. Representa, ante todo, la maternidad. Museo del  Louvre.  Escultura del siglo II dC. Nariz, boca, cuello, brazos y pies son restauraciones modernas

Tríada Capitolina, formada por Júpiter,  Juno y Minerva, los cuales tenían su templo en la Colina Capitolina. Se trata de la única representación conjunta de estos tres dioses que se ha conservado. Fue hallada en 1994 cerca de Roma (Villa La Inviolata). Museo Arqueológico de Palestrina

Fresco de la casa de los Vetii en Pompeya.  Se relata el castigo de Ixión. Entre los personajes, está representada Juno, sentada en su trono. Tras ella Iris, mensajera de los dioses y, a los pies de Juno, Nephele, diosa de las nubes

Estatua de Minerva con casco, sosteniendo la lechuza que la simboliza. Hasta nuestro tiempo, esta ave ha seguido siendo el símbolo de la sabiduría. 

Mármol y ónix de oro. S. II dC.  Cabeza y brazos son del siglo XVIII.  Museo del  Louvre

Representación de Minerva en un monumento romano de la Galia.  Siglo I dC.  Museo Lapidario de Aviñón

Pieza de carro con busto de Diana. Colección Candau. Museo Arqueológico de Sevilla 

Diana de Itálica. Diosa de la caza. Presenta sus atributos iconográficos: botas altas, túnica, manto y diadema en forma de media luna. No lleva carcaj, pero sí la correa para sostenerlo, que le cruza el pecho. Se apoya en un tronco de árbol cubierto por una piel de cervato. Siglo II dC. Museo Arqueológico de Sevilla


Vesta era venerada en el ámbito doméstico, pero también tenía su templo público en el foro de Roma. Dentro de la cella no se encontraba la estatua de culto, sino sólo el fuego sagrado. En una cavidad, se guardaba el poenus Vestae, es decir, los objetos que Eneas había traído desde Troya, entre los cuales estaba el Paladio (imagen de madera de Minerva). S. II dC.


Busto de Venus, copia de un original griego. Exhibe un peinado compuesto a base de trenzas que se recogen por detrás, en un moño bajo. Una perforación, realizada bajo la oreja, puede señalar el emplazamiento de un ornamento, hoy desaparecido. S. I aC - II dC. Museo de Arles


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